Todos los pasos que se den en pro de la competitividad empresarial son bien recibidos. Especialmente, en tiempos de globalización -y de crisis, no hay que olvidarlo- en los que las compañías españolas tienen que verse las caras en el ring del mercado con firmas de cualquier rincón del mundo. Precisamente, en este contexto, el tejido andaluz empieza a pisar fuerte en el ámbito de la certificación, un proceso que confiere competitividad a las empresas y garantiza su desarrollo sostenible a lo largo del tiempo. Sin ir más lejos, y tras los significativos avances de los últimos años, Andalucía logró encaramarse en 2007 al primer puesto del ranking nacional por número de certificaciones emitidas por Aenor, entidad líder en España. Con 645 sellos, la región consiguió superar a Madrid y Valencia, también muy activas en este terreno, y acaparar en torno al 20% de los documentos emitidos en todo el país, que ascendieron a 2.861. El crecimiento experimentado con respecto al ejercicio anterior fue del 14,4%. En el acumulado histórico, la comunidad cuenta ya con 3.663 sellos en total, que pertenecen a más de 3.000 empresas.